Lo que no encontramos: cuatro pilotos con resultado nulo
Un programa de investigación que solo publica lo que funcionó le miente al lector sobre cuánto cuesta saber algo. Estos son cuatro pilotos de sismicidad y deformación que hicimos en Chile y en otros países. Casi todos terminaron en un nulo, y de cada uno salió una regla de método que usamos hoy.
1. Un positivo que era un artefacto: GNSS antes de los sismos
La pregunta: ¿se ve una deformación cortical previa a los sismos grandes en las estaciones GNSS de Chile central? Escaneo ciego sobre 82 estaciones (2012–2026) contra el catálogo sísmico del piloto.
El primer resultado fue espectacular: 16,5 % de ventanas con señal frente a 8,7 % en control, z = 5,28. Era falso. Había dos contaminaciones: la postsísmica de Illapel 2015 estaba dentro de las ventanas «previas» de sus propias réplicas, y había un artefacto de borde de la serie. Corregido, el resultado se invirtió: 6,2 % frente a 8,9 %, z = −2,58. Nulo.
Pero el nulo tampoco significa «el fenómeno no existe». Contra un caso publicado, Iquique 2014 (Ruiz et al., Science, 2014), un test dirigido a la ventana y dirección conocidas detecta un exceso de 9 a 14 mm en cuatro estaciones cercanas, entre 2,6 y 3 veces el fondo. El escaneo ciego genérico, en cambio, no lo detecta (la estación más cercana queda en el percentil 34–40). El nulo de Chile central es una limitación del método ciego, no una prueba de ausencia. Un solo candidato análogo en 13 años (enjambre seguido de un sismo mayor) quedó confundido por la cola de réplicas de Maule 2010: no hay un experimento natural limpio.
2. Leer qué significa cada variable: el «ETAS no calibrable» que no era
En el pronóstico de sismicidad de Chile central (catálogo ISC homogeneizado, M ≥ 4,6, 2012–2026), el valor b salió estable en 1,09–1,12, contrastado con dos catálogos independientes (ComCat e ISC). Ese es el resultado citable.
Con el modelo ETAS ocurrió lo contrario. Un primer diagnóstico concluyó que no calibraba. El error: se había interpretado un parámetro del paquete (i_hat) como una medida de réplicas, cuando es el término externo del fondo, igual a cero por construcción cuando no se pasa. Con la métrica correcta (fracción gatillada) ETAS converge de forma robusta: 77 % gatillado en la región grande y 85 % en Illapel. El veredicto «no calibrable» se revirtió.
Evaluado de forma prospectiva con pyCSEP (calibración 2012–2020, prueba 2021–2026), el modelo estacionario esperaba 670,7 eventos, ETAS 384,6 y se observaron 239. El test del número total pasa en ambos, pero los tests espacial y de número por celda rechazan en ambos, porque el período de prueba fue inusualmente quieto después de Illapel. ETAS domina al estacionario en todo, pero ninguno de los dos «acierta».
3. «No hay datos» quería decir «no en la fuente que consulté»
Tres veces declaramos inviable un piloto por falta de datos, y las tres el catálogo existía en otra fuente:
| Caso | Fuente que parecía agotada | Fuente que sí tenía los datos |
|---|---|---|
| Chile central | ComCat | ISC, 4,2 veces más denso |
| Chocó, Colombia 2026 | ComCat, ISC y EMSC: 4 réplicas | Catálogo del servicio geológico local: 38.716 eventos, 65 veces más denso |
| Venezuela | ComCat: 99 eventos | ISC: 20.962 eventos en la misma caja |
Dos trampas del mismo estilo, verificadas al revés:
- El ISC no revisa datos de los últimos ~2 años: excelente para el histórico, inservible para un evento reciente.
- Los catálogos locales truncan su ventana reciente por el rezago de la revisión manual. Uno de ellos corta en M 2,0 desde abril de 2026. Leído sin corregir, eso se ve como quiescencia precursora y no lo es.
Además, el consultar un servicio con una fecha en un formato equivocado puede devolver cero registros con código HTTP 200: una falla silenciosa que se confunde con «no pasó nada».
4. InSAR: mide excavaciones, no suelos
Hipótesis: la velocidad de deformación de la superficie (InSAR, Sentinel-1) permite distinguir suelo blando de suelo firme en Santiago. Resultado de un contraste con 5 años de datos reales y tres versiones del test (todos los píxeles, solo coherencia alta, sin puntos extremos): consistente en las tres, pero en la dirección opuesta a la hipótesis. El grupo de control se hundió más que el suelo blando.
La explicación con evidencia pública es el bombeo de obra. La excavación de una línea de metro y torres con 6–7 subterráneos en las comunas de control generaron rebajas de napa activas durante 2020–2025, mientras en la zona de suelo blando el auge inmobiliario fue horizontal y sin una rebaja comparable. En la cuenca de Santiago, InSAR responde más a la actividad de carga y de agotamiento de napa de las obras que a la rigidez del suelo de abajo. Cerrado como no viable.
Se intentó reabrir en Puerto Rico, con 27 sitios de Vs30 medidos (10 dentro del área de estudio). El resultado fue peor: se procesaron 516 interferogramas, la coherencia media fue 0,058 (piso de ruido ≈ 0,05) frente a 0,39–0,66 en Santiago, y 513 de 516 fallaron el control de calidad. La banda C decorrelaciona en clima tropical húmedo con vegetación densa; no es un error de método ni falta de datos.
5. Un pronóstico congelado antes de las réplicas
Todos los tests anteriores eran retrospectivos. Para tener uno que pudiera refutarse, congelamos un pronóstico de réplicas 1 hora y 29 minutos después del sismo de Mw 6,7 del 20 de agosto de 2026 en Ayacucho–Apurímac, Perú (profundidad 99 km, intraslab), con cero réplicas M ≥ 4 observadas. La prensa habló de 7,2; usamos el valor revisado.
| Pronóstico | Réplicas M ≥ 4 en 30 días, 100 km | Criterio congelado |
|---|---|---|
| F1: parámetros genéricos (Reasenberg–Jones, California) | 39 (IC 95 %: 27–52) | gana con N ≥ 27 |
| F2: prior regional de 11 secuencias intraslab históricas | mediana 1 (rango 0–13) | gana con N ≤ 13 |
Los dos pronósticos no se solapaban, de modo que uno tenía que quedar refutado. Observado: 1 réplica (M 4,3, a las 3,5 horas). Gana F2. Los parámetros genéricos no se transfieren a la sismicidad intraslab peruana. Un análogo casi exacto del mismo sitio (2014-08-24, M 6,8 a 101 km) había producido solo 2 réplicas M ≥ 4.
Esto es pronóstico de réplicas con un marco establecido, no predicción de terremotos. Que el resultado fuera claro se debe a que el criterio, el análogo y el umbral estaban escritos antes del evento.
Qué nos llevamos
- Pre-registrar. Escribir el criterio, las ventanas y las fuentes probadas y descartadas antes de mirar el resultado.
- Sospechar del positivo. Un efecto grande con una significancia enorme es, hasta que se demuestre lo contrario, un error de construcción.
- Agotar tres fuentes antes de declarar «no hay datos»: el catálogo global, el ISC y la red local del país, y dejar escrito cuál se probó.
- Un nulo ciego no refuta un fenómeno conocido. Hay que validarlo contra un caso publicado con su ventana y dirección.
- Medir con la herramienta que mide lo que queremos. InSAR no midió suelos sino excavaciones; hay que preguntarse qué otra cosa se mueve en esa señal.
- Leer el código de lo que se usa: el nombre de una variable no dice qué mide.
Fuentes
- Ruiz, S. et al. (2014) — secuencia precursora del terremoto de Iquique de 2014, Science.
- pyCSEP — evaluación de pronósticos sísmicos (Collaboratory for the Study of Earthquake Predictability).
- Catálogos: ISC Bulletin, USGS ComCat, EMSC y el catálogo del servicio geológico colombiano.
- Estaciones GNSS de la red del Nevada Geodetic Laboratory (NGL).
- USGS Open-File Report 2007-1174 — Vs30 medidos en sitios de Puerto Rico.
- Reasenberg, P. A. & Jones, L. M. — modelo genérico de réplicas.
Escrito por el equipo de TerzaghAI
Este artículo es material técnico de referencia, no un informe de ingeniería. Cualquier aplicación a un proyecto real debe ser verificada y firmada por un profesional habilitado. ¿Ves un error? kuadrante@kuadrante.cl