El radar no vio los flujos: un piloto satelital de taludes con resultado nulo
La pregunta era práctica: después de una lluvia fuerte, ¿puede un satélite señalar qué taludes de una ruta se movieron, para decidir a dónde mandar primero al inspector? Lo probamos con datos públicos y a costo cero. La respuesta, por ahora, es que no. Este es el registro de qué se midió, por qué el resultado no alcanza para decir más, y qué datos harían falta para volver a intentarlo.
Lo que se quería saber
Tres hipótesis, cada una refutable:
- H1. El cambio de amplitud y la pérdida de coherencia entre una pasada de Sentinel-1 anterior y otra posterior al evento marcan las cicatrices.
- H2. El InSAR de series temporales detecta aceleraciones de taludes lentos, medidas contra el comportamiento previo del mismo talud.
- H3. Sumar el radar mejora un modelo base de solo lluvia, pendiente y altura. Si no lo mejora, el radar no se justifica.
La regla de partida venía de un piloto anterior sobre la cuenca de Santiago, que midió excavaciones y no suelos: un movimiento detectado no es necesariamente un talud, y no se reintenta sin verdad de terreno. Por eso el primer paso fue armar un catálogo de eventos, no abrir el radar.
Primer corredor: cero eventos que medir
Elegimos un tramo de la Ruta 5 en el sur húmedo, de unos 180 km. Reconstruimos qué falló con fuentes públicas: prensa regional, informes de emergencia, boletines del servicio geológico, comunicados de obras públicas, activaciones de Copernicus y el catálogo global de deslizamientos de la NASA. Unas 45 consultas y la lectura completa de unas veinte notas sobre los temporales de junio de 2024, julio de 2026 y septiembre de 2026.
Hay dos lecturas posibles y no se pueden distinguir con lo público: o la ruta casi no tuvo fallas de talud en esos temporales, o no se reportaron. En ambos casos falta la verdad de terreno que exige el piloto. El criterio de partida era detenerse con menos de 8 a 10 eventos confirmados, y eso hicimos antes de tocar radar. La búsqueda es un piso, no un techo: no se consultaron redes sociales ni el archivo interno de la autoridad vial.
Segundo corredor: sí hay eventos, y una fuente que los entrega
Al ampliar la búsqueda apareció algo útil: el catastro de remociones en masa del Servicio Nacional de Geología y Minería, abierto bajo licencia CC BY 4.0 y consultable por servicio web. Trae año, mes, tipo, detonante, calidad de la coordenada y el informe de origen. Con él comparamos regiones y elegimos un camino de montaña, la ruta G-455 al embalse El Yeso y la G-21 a Farellones, en el Cajón del Maipo.
| Corredor | Eventos confirmados | Cuándo | Tipo |
|---|---|---|---|
| G-455 (El Yeso) | 38 | 30–31 ene 2021 | 34 flujos y 4 caídas |
| G-455 | 1 | jun 2019 (deshielo) | caída |
| G-21 (Farellones) | 19 | 29–30 ene 2021 | flujos |
| Total | 58 | uno de deshielo; el resto, una sola tormenta | |
Descartamos otros 47 registros de la G-455 de 2019 porque no tenían día ni mes: eran un estudio de peligro, no un evento. «Confirmado» significa aquí fecha de uno a tres días, coordenada exacta e informe del servicio geológico.
Prueba 1: la coherencia
La coherencia mide cuánto se parece la fase entre dos pasadas, y es el primer filtro: si es baja, no hay InSAR posible. En San Juan de Puerto Rico un piloto murió con 0,058. Aquí la compuerta se pasa: en los sitios de evento de la G-455, antes de la tormenta, la coherencia mediana va de 0,57 a 0,71.
Pero la tormenta la baja en todo el cuadro de imagen, no solo en los eventos: la mediana del cuadro completo cae de 0,62 a 0,30 en la órbita descendente y de 0,60 a 0,26 en la ascendente. Para saber si los eventos se distinguen hay que compararlos con un fondo a la misma altitud.
| Par de fechas | Coherencia en eventos | Fondo a igual altitud | Eventos bajo el P25 del fondo |
|---|---|---|---|
| 26 ene → 1 feb (asc.) | 0,39 | 0,32 | 10% |
| 25 → 31 ene (desc.) | 0,25 | 0,19 | 5% |
| 25 ene → 6 feb (desc.) | 0,42 | 0,38 | 7% |
Si la pérdida de coherencia marcara las cicatrices, los eventos quedarían por debajo del fondo durante la tormenta. Están igual o por encima. Con esta métrica no hay detección.
Prueba 2: la amplitud
La coherencia no era la única señal. Una cicatriz cambia la rugosidad y la humedad del suelo, y eso se ve en la retrodispersión. Usamos imágenes de Sentinel-1 corregidas por terreno (gamma0, VV, 10 m), disponibles públicamente sin crear cuenta, y las leímos por rangos para no bajar escenas de casi 2 GB cada una. Para cada par calculamos el cambio en decibeles y medimos el AUC: la probabilidad de que un sitio de evento tenga un cambio mayor que un píxel de fondo a igual altitud. 0,5 es azar.
| Par | Tipo | AUC | IC 95% |
|---|---|---|---|
| 19 → 25 ene (desc.) | control sin tormenta | 0,51 | 0,40–0,64 |
| 1 → 7 feb (asc.) | control posterior | 0,57 | 0,47–0,65 |
| 26 ene → 1 feb (asc.) | tormenta | 0,56 | 0,48–0,66 |
| 25 → 31 ene (desc.) | tormenta | 0,43 | 0,36–0,51 |
| 25 ene → 6 feb (desc.) | tormenta | 0,53 | 0,41–0,67 |
Todos los intervalos incluyen 0,5, y los pares de tormenta no se separan de los de control. El ruido es alto: el cambio mediano es de 3 a 5 dB incluso en el par sin tormenta. Una cicatriz angosta se pierde en un estadístico de máximo sobre 25 celdas de 30 m.
Prueba 3: el modelo base sin radar
H3 pide un modelo base contra el que medir al radar. Con una sola tormenta no se puede calibrar un umbral de lluvia, así que hicimos solo la parte topográfica: pendiente, altitud, relieve y posición en la ladera, sobre un modelo digital de unos 100 m.
| Variable | Mediana en eventos | Mediana en el fondo cercano | AUC |
|---|---|---|---|
| Altitud | 1.514 m | 2.188 m | 0,27 |
| Pendiente | 18,3° | 25,3° | 0,36 |
| Relieve en 500 m | 200 m | 234 m | 0,38 |
| Posición (menos de 0 = quebrada) | −42 m | −3 m | 0,17 |
Combinadas en una regresión logística y validadas dejando fuera quebradas enteras, el AUC sube a 0,85. Es el único número bueno del piloto, y es el que menos hay que celebrar.
Qué se concluye, y qué no
| Hipótesis | Resultado |
|---|---|
| H1 · amplitud y coherencia | Sin señal a 30 m con 58 puntos y una tormenta |
| H2 · aceleración de taludes lentos | No probada: con coherencia de 0,2 a 0,4 en pares de 12 días durante la tormenta, el desenrollado de fase no es fiable, y no hay catálogo de taludes lentos |
| H3 · el radar mejora al modelo base | No se puede probar con una sola tormenta |
Cerramos el piloto como NO-GO. Pero conviene leer el alcance con cuidado. No es una refutación general del radar para taludes. Lo que se probó: coherencia y amplitud a 30 m, en polarización VV, sobre puntos, para una tormenta, en un camino de montaña. Lo que no se probó: cicatrices con polígono a 10 m, polarización cruzada, máscara de nieve, series largas, banda L, y cortes y terraplenes del sur húmedo, donde no hubo eventos documentados.
Qué haría falta para volver a intentarlo
- Registros de la autoridad vial o de la concesionaria: partes de emergencia, cortes de ruta e inspecciones con fecha y kilometraje sobre taludes de corte y terraplén. No hay sustituto público.
- Varias tormentas con eventos fechados en la misma ruta, no una. Sin eso no se calibra un umbral ni se separa el efecto del radar del de la lluvia.
- Polígonos de cicatrices, del servicio geológico o de imágenes ópticas anteriores y posteriores, para medir a 10 m con polarización cruzada y máscara de nieve.
- Una serie larga sobre el tramo, con la coherencia medida por talud antes de interpretar nada, si se quiere probar H2.
- Banda L si se confirma acceso y costo, para vegetación densa.
Lo que nos llevamos de método
- Pasar la compuerta de coherencia no prueba que el radar distinga el fenómeno. Hay que comparar siempre los eventos contra un fondo pareado por altitud y contra un par de control sin tormenta.
- Un buen AUC puede medir dónde está el camino. Antes de celebrarlo, preguntarse quién decidió dónde mirar.
- La verdad de terreno va primero. Armar el catálogo antes de abrir el radar nos ahorró semanas en el primer corredor.
- Un resultado nulo bien documentado sirve más que un positivo frágil. Dice dónde no hay que volver a buscar con las mismas herramientas.
Fuentes y datos
- Servicio Nacional de Geología y Minería (2024). «Catastro de remociones en masa». https://doi.org/10.71578/QRDY49. Datos para Resiliencia, V1. Licencia CC BY 4.0. Se analizó una copia en servicio web con 2.880 registros, el mismo total que declara la ficha del dataset (actualizado el 21 de julio de 2022); los informes de origen de cada registro están enlazados en el propio catastro.
- Contains modified Copernicus Sentinel data 2021. Sentinel-1 corregido por terreno (RTC) procesado por Catalyst y alojado en Microsoft Planetary Computer, licencia CC BY 4.0.
- LiCSAR contains modified Copernicus Sentinel data 2021 analysed by the Centre for the Observation and Modelling of Earthquakes, Volcanoes and Tectonics (COMET). LiCSAR uses JASMIN, the UK’s collaborative data analysis environment (jasmin.ac.uk). Interferogramas y modelo digital de elevación de los frames 018A, 083D y 156D.
- Lazecký, M. et al. (2020) — LiCSAR: An Automatic InSAR Tool for Measuring and Monitoring Tectonic and Volcanic Activity. Remote Sensing.
- Morishita, Y. et al. (2020) — LiCSBAS: An Open-Source InSAR Time Series Analysis Package. Remote Sensing.
- González, P. J. et al. (2016) — presentación sobre interferogramas automáticos de cuadros Sentinel-1, AGU Fall Meeting.
- Catálogo global de deslizamientos de la NASA (GLC): 14 registros de Chile en todo el mundo y ninguno en el primer corredor.
- Notas de prensa regional y comunicados oficiales sobre los temporales de junio de 2024, julio de 2026 y septiembre de 2026 (revisadas una a una; no se reproducen aquí).
Escrito por el equipo de TerzaghAI · Servicios de Ingeniería Kuadrante Ltda.
Este artículo es material técnico de referencia, no un informe de ingeniería. Cualquier aplicación a un proyecto real debe ser verificada y firmada por un profesional habilitado. ¿Ves un error? kuadrante@kuadrante.cl